Una vez más, a la calle

Natalia Sobrevilla
noviembre 15, 2020


La historia demuestra que las marchas logran grandes resultados


En momentos de crisis, cuando todo parece indicar que caemos nuevamente en el precipicio, pocas cosas reconfortan más que ver a los jóvenes en las calles. Los que peinamos canas lo hemos visto antes, hemos salido muchas veces y sabemos que ante la rabia y el hartazgo no nos queda otra. No queremos quedarnos callados porque hacerlo nos haría cómplices. La calle le es costosa a todo el que gobierna, y la protesta es el mejor —a veces el último— recurso con el que cuenta la ciudadanía cuando no se siente representada. 

          El 2017, tras el indulto a Fujimori, la gente en la calle le costó a Kuczynski tanto capital político que finalmente, meses más tarde, tuvo que partir sin pena ni gloria. Las marchas en repudio a Keiko Fujimori fueron cruciales para cimentar sus derrotas electorales el 2016 y el 2011. Fueron las marchas las que evitaron que se diera la ‘Ley Pulpín’ el 2015 y la ‘repartija’ el 2013. 

          Fue desde la calle, también, donde se peleó por el retorno de la democracia el año 2000, meses de movilización que culminaron en la Marcha de los Cuatro Suyos, que, si bien no pudo impedir que Fujimori jurase como Presidente, comenzó a cuestionar su legitimidad, contribuyendo a su caída. Ese movimiento se nutrió de las demandas de los estudiantes en 1997, que salieron a marchar y a barrer la plaza del Congreso y que levantaron su voz contra la “interpretación auténtica” que le permitía la re-reelección a Fujimori. Y lo hicieron gritando “Somos estudiantes, no somos terroristas”.

          Fueron miles los que marcharon por la paz en 1989, declarando que “la democracia es más firme que la subversión”, y en 1987 frente la estatización de la banca propuesta por Alan García, evitando que se llevara a cabo. Las paralizaciones —primero en Lima, y luego a nivel nacional— ligadas a la huelga general de 1977 dieron origen a la Asamblea Constituyente y condujeron al fin del gobierno militar de Morales Bermúdez.

          La calle trae resultados. Lo hemos visto en Chile, donde la movilización de unas estudiantes de secundaria por el alza de precio del metro en Santiago llevó a cientos de miles a salir y gritar “No son 30 pesos, son 30 años” hasta lograr un referéndum y una abrumadora victoria que los trajo finalmente al camino del cambio constitucional. En Bolivia las manifestaciones continuas le hicieron imposible al régimen seguir postergando las elecciones.

          Algunos dicen ¿qué buscan las personas en la calle? ¿Quién los lidera? ¿Qué se puede conseguir con la protesta? Es muy sencillo: quieren que les dejen de mentir, robar y tratar como tontos útiles. La gente en la calle no requiere líderes, y en estos tiempos de redes sociales es capaz de organizarse de manera espontánea sin necesidad de partidos, gremios o movimientos sociales. Y en cuanto a lo último, la protesta puede lograr muchas cosas:

          1.Dejar en claro que este gobierno es ilegítimo y no nos representa.

          2.Que no vamos a dejar que nos sigan robando descaradamente sin protestar.

          3.Que se necesita mejor representación y que queremos una salida institucional.

          ¿Venceremos? Difícil predecirlo, pero como dice esta frase de Mahatma Gandhi que puso una amiga en su muro de Facebook, no podemos hacer más que intentarlo:

          “Mañana tal vez tengamos que sentarnos frente a nuestros hijos y decirles que fuimos derrotados. Pero no podremos mirarlos a los ojos y decirles que viven así porque no nos animamos a pelear”. 

5 Comentarios

  1. Jaime Marimon Pizarro

    Tu nota, Me trae el recuerdo de lo importante de lo que significa el estado de derecho. Cuando Garcia en el año 1987 expropio la banca privada aplaudido por una gran parte de los “ probables” beneficiarios de esta populista medida aplaudieron entusiastamente.
    El estado de derecho personalizado en un juez de primera instancia, puso a Alan Garcia en su sitio, cuando concedió el amparo presentado por los bancos.
    El Juez, Eduardo Raffo Otero, que fue, nada menos, condiscípulo de Garcia en la facultad de letras de la Católica , fue el Juez que teniendo claro lo que el ESTADO DE DERECHO significa, se trajo abajo la mala idea de su amigo.
    Es tiempo de recordar a Eduardo Raffo Otero, pues su acción de defensa del estado de derecho, en el año 1987 no debe olvidarse y debe ser traída a la memoria cada vez que un “aprendiz de brujo politiquero y sus adlateres” quieran atropellar nuestros derechos de ciudadanos.
    Eduardo “Guayo” Raffo Otero, es mi amigo de mas de 50 años. Esta bien de salud.

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    • natalia_sobrevilla

      Gracias Jaime por tu comentario y por recordarnos tanto lo que hizo Eduardo Raffo Otero como la importancia del estado de derecho y lo importante que son las salidas institucionales a las crisis.

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  2. Mafer Dioses

    muy inspirador e informativo Natalia. Gracias!

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  3. Luis De Las Casas

    Las marchas estudiantiles más impactantes de la historia universitaria se dieron en 1982 en protesta por la nueva ley universitaria que redactó Luis Alberto Sánchez en el congreso durante el segundo gobierno de Belaúnde… Duraron más de tres semanas continuas y murieron decenas…no teníamos celulares para captar las escenas de la represión ni redes sociales…En mi calidad de dirigente estudiantil fui uno de los tantos abanderados de la UNI que cayó por efecto de bombas lacrimógenas disparadas a quemarropa razón por la cual casi pierdo la oreja derecha… En ningún momento se me ocurrió denunciar a la policía ni mis padres lo hicieron…. Grandes diferencias… nosotros teníamos propuestas claras y no exigíamos la salida del presidente Belaunde porque apenas habíamos recuperado la democracia y tanto Sendero como el MRTA dominaban las residencias universitarias… éramos dirigentes universitarios que militábamos en partidos políticos con ideología… no profesábamos el anarquismo como ideología y acción política como en estos tiempos…He allí una gran diferencia… Es saludable que los jóvenes protesten, es lo que les toca… pero con objetivos políticos mas allá de la salida de un presidente…con militancia legítima… y ahora, cuál será el siguiente paso de los jóvenes?

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  4. Russela Zapata Zapata

    La participación y liderazgo de mujeres jóvenes, es también destacable. No debemos dejarlas invisibles como es histórico en nuestro país. Varias jovenes detenidas, includo adolescentes, han sufrido abuso sexual, obligadas a desnudarse, tocamientos. En Chile muchas jóvenes violadas.

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Natalia Sobrevilla

Estudió Historia en la PUCP y es PhD en la misma materia por la Universidad de Londres. Actualmente tiene a su cargo la cátedra de Historia Latinoamericana en la Universidad de Kent. Viene investigando sobre la formación del Estado y la cultura política en los Andes desde fines de la Colonia hasta el siglo XIX. Es autora, entre otros, de los libros Santa Cruz, caudillo de los Andes y Los inicios de la república peruana.