No hay primera sin segunda


La segunda dosis de la vacuna es igual de importante que la primera


En columnas previas hemos hablado aquí de la importancia de las segundas dosis de las vacunas. Esta información es especialmente relevante en las próximas semanas ya que uno de nuestros retos de vacunación es lograr que las personas vuelvan por ellas. Al esfuerzo desplegado últimamente por el gobierno para recordárnoslo debemos sumarnos todos como ciudadanos.

            Para animar a nuestros seres queridos a buscar la inmunidad completa compartiré a continuación información relevante, recordando, además, que todas las vacunas que se aplican en Perú (Pfizer, AstraZeneca y Sinopharm) requieren de una segunda dosis. 

            1. Preguntemos si nuestros familiares han acudido por su segunda dosis:  “Tía Anita, ¿qué tal te fue con la segunda dosis?”. 

            Algunas personas se sienten protegidas solo con la primera aplicación, pero es importante transmitir el mensaje de que la “efectividad prometida” por la vacuna se consigue dos semanas después de la segunda dosis.

            Las vacunas continúan siendo efectivas para las variantes, pero el avance de algunas —como la Delta— hace necesario completar la vacunación. Se sabe que la vacuna de Pfizer sigue siendo efectiva contra esta variante, pero que su efectividad disminuye en personas que solo reciben una dosis.

            2. La segunda dosis ayuda a tu cuerpo a tener anticuerpos más específicos para el virus.

            Como expliqué en esta columna, cuando recibimos la primera dosis de la vacuna nuestro cuerpo produce diversos anticuerpos contra el virus. Estos son producidos al azar. Pero cuando recibimos la segunda dosis, le damos una oportunidad para generar anticuerpos más específicos que ayudarán a neutralizar de forma más efectiva al virus. 

            (La vacuna de Johnson & Johnson consigue una efectividad suficiente con UNA sola dosis. Por el momento no es necesario complementarla con una segunda dosis de la misma u otra vacuna, puesto que se ha comprobado que sigue siendo efectiva para la variante Delta).

            3. Si se te pasó la fecha de la segunda dosis, igual debes ir por ella.

            Si recibiste una vacuna de Pfizer debes volver por la segunda dosis 21 días después. Si recibiste una primera dosis de AstraZeneca, debes volver a partir de los 28 días. Y si recibiste una de Sinopharm, debes volver de 2 a 4 semanas después. 

No te preocupes en recordar fechas exactas puesto que esta información te la brindarán cuando recibas tu primera vacunación. Si no puedes volver el día exacto programado para tu segunda dosis, igual debes recibirla. Es erróneo pensar que la segunda dosis tiene una ventana de efectividad al vigésimo día. Pasadas las dos o tres semanas, debes hacer lo posible por recibir tu segunda dosis 

            (En otros países estiran la segunda dosis por 8 o 12 semanas, pero este no es el caso del Perú).

            4. ¿Qué pasó si me enfermé entre las dosis?

            Las vacunas ayudan a reducir el riesgo de desarrollar síntomas graves, pero no previenen que uno se contagie con el virus del SARS-CoV-2. Uno se puede contagiar yendo a vacunarse, en el centro de vacunación, o saliendo de este. Es importante seguir cuidándose. 

            Si te contagiaste tras recibir la primera dosis debes esperar 90 días. No porque recibir la segunda dosis “activará la enfermedad”, ni hará que el “virus vuelva”, ya que las vacunas no contienen al virus completo o activo, sino porque si te ha dado la enfermedad cuentas con cierto grado de inmunidad que dura alrededor de 90 días. Es para aprovechar esta inmunidad que se recomienda esperar entre dosis si es que te has contagiado. 

            5. “Tengo miedo a la segunda dosis porque me han dicho que los efectos son peores”.

            Con la primera dosis, tu cuerpo aprende a reconocer al virus y activa la respuesta inmune. Con la segunda dosis, tu cuerpo identifica al virus como “una amenaza” constante y activa una respuesta “más intensa” para poder neutralizarlo. Por este motivo es que el dolor de cabeza, cansancio o fiebre pueden ser más intensos que con la primera dosis.

            Pero es muy poco probable que si no mostraste una reacción alérgica con la primera dosis, lo vayas a hacer con la segunda. Es cierto que hay un grupo ínfimo de personas que podrían ser alérgicas a las vacunas, pero estas reacciones suelen darse de forma inmediata o durante las primeras horas tras recibir la vacuna. Estas reacciones alérgicas suelen producirse estando aún en los centros de vacunación, pues cuando nuestro sistema inmune tiene una reacción alérgica, esta se produce rápidamente.

            Lo que quiero decir es que es improbable que recibas una primera dosis, no hayas presentado ninguna reacción, y que después de dos semanas, mientras caminas por la calle, tengas “de la nada” un cuadro alérgico. Así que si recibiste la primera dosis y los efectos secundarios fueron menores, puedes ir tranquilo —pero vigilante— a recibir tu segunda dosis. 

            6. “No tengo transporte para ir por mi segunda dosis”. 

            Si no puedes acercarte a recibir tu vacuna, puedes contactar con Línea 113 del Minsa para que te orienten y programen nuevamente tu vacunación. En los últimos días se ha comunicado que, en Lima, las personas van a poder recibir su vacuna en cualquier centro de vacunación para facilitar la logística. 

           7 . “Qué flojera hacer la cola”. 

            En redes sociales hemos visto que en algunos centros de vacunación las colas son muy largas. Este es un punto para mejorar por parte del MINSA, para que las personas no se desanimen y, en especial, para que el proceso sea menos retador. Las personas no deberían esperar en el frío, ni pernoctar para recibir un servicio básico como es la salud. Dicho esto, podemos colaborar con el orden acudiendo a los centros de vacunación en el día y la hora indicados en el registro. 

            El día de ayer se registraron 77 fallecidos por coronavirus. Después de muchos meses —y con el esfuerzo de todos— hemos empezado a ver este número siniestro disminuir hasta los dos dígitos. Nos queda todavía un gran esfuerzo por realizar, pero tenemos diversas estrategias para seguir dando pelea: el programa de vacunación, limitar los contactos, airear los ambientes, lavarnos las manos… y cooperar para que nuestros familiares y amigos reciban su segunda dosis. 

3 comentarios

  1. Lucho Amaya

    Excelente todo.
    Gracias por la información.
    Saludos

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

1 × 4 =

Volver arriba