Si eres pobre no culpes a los ricos

Gustavo Rodríguez
febrero 27, 2021


Un mito sobre la desigualdad que urge ser aclarado


Ayer me topé con este meme en Facebook:

            Decir que el pobre es pobre por culpa del rico 
            es como decir que Citroën es lento por culpa de Ferrari.

            Usa el cerebro amigo, que no se deteriora.

            Obediente como soy, me puse a usar mi cerebro y concluí que quien lo concibió tal vez sepa de carros, pero no sabe de historia. 

            Muchos conocen a Spike Lee, el célebre cineasta afroamericano, pero pocos saben por qué su productora se llama 40 acres and a mule. Meses antes de culminar la Guerra de Secesión en Estados Unidos, el general abolicionista William Sherman emitió una ley para que familias negras liberadas recibieran 40 acres de terreno y una mula como compensación a su sometimiento, pero luego dichos bienes les fueron arrebatados. Asombra pensar que quienes sí fueron indemnizados por la abolición de la esclavitud, y con mucho dinero, fueron los dueños de los esclavos y nunca los esclavos. Cuando en el Imperio Británico se abolió la esclavitud en 1833, cada esclavo podía valer 10 años del salario de un trabajador libre en Reino Unido. De hecho, muchas de las fortunas de Europa, Estados Unidos y Perú tienen sus orígenes en aquella compensación. 
Pero hay más: existen países que fueron condenados a iniciar su vida política en la pobreza por el mismo motivo.  

            Haití fue hasta inicios del siglo XIX una colonia esclavista de Francia y se convirtió en el segundo territorio de América en conseguir su Independencia luego de sublevarse y abolir la esclavitud de su enorme mayoría afrodescendiente. Como consecuencia, Francia le cobró al país naciente una deuda que los haitianos tuvieron que pagar durante siglo y medio, hasta la década de 1950. Un equivalente a decir: “Te arranqué de tu tierra en África, te quité todos tus derechos, te hice trabajar gratis y me adueñé de tus hijos; pero si te liberas, te vas endeudar y te costará salir de la pobreza para indemnizarme”.

            Toda sociedad trata de justificar sus desigualdades, pero algunas son demasiado cínicas para justificar las suyas. La narrativa que hizo posible este culto al propietarismo a costa de los más miserables tuvo que valerse de muchas herramientas legales, políticas y financieras, desde aseguradoras que compensaban a los dueños de los barcos negreros, hasta gobernantes que afirmaban que todos los hombres eran iguales en tanto eran dueños de esclavos. De hecho, 11 de los primeros 15 presidentes estadounidenses lo fueron. Como ocurre con toda narrativa, esta ideología ha buscado asociarse a valores morales, estéticos y hasta científicos que avalan su propagación y que terminan en memes como el que he nombrado.

            Cuando era joven me encandilaban las imágenes idílicas de la Belle Epoque francesa (1880-1914), el cancán, el daguerrotipo, Lumière, Toulose-Lautrec. Con el tiempo llegué a comprender que la sociedad francesa de aquella época fue una de las más desigualitarias de la historia: fue bella época para los industriales, banqueros y financistas, con una concentración de riqueza y desigualdad mayor aún que la de Estados Unidos en los últimos años. Tuvieron que ocurrir dos horrendas guerras mundiales, una revolución sangrienta en Rusia y un colapso financiero mundial para que Europa y Estados Unidos revirtieran esta situación a mediados del siglo XX e impusieran impuestos  progresivos a los más ricos en términos de propiedad, renta y herencia. En Estados Unidos se llegó, incluso, a gravar con un 81% a los más ricos antes de 1980, algo que hoy suena insólito. Leyendo Capital e Ideología, el reciente y abrumador libro de Tomas Picketty (1.248 páginas con estadísticas cruzadas de las que he sacado la mayoría de estos datos), he vuelto a mi adolescencia en los 80, esa época en la que empezó a cimentarse un discurso contrario al de que los ricos paguen más impuestos, un tiempo en el que la narrativa de Ronald Reagan y Margaret Thatcher alcanzó un espaldarazo definitivo tras el derrumbe del experimento soviético. Fue cuestión de tiempo para que en Perú el neoliberalismo se convirtiera también en la ideología dominante: tras el fracaso del populismo estatista de Alan García y la asociación sangrienta al comunismo por obra del terrorismo, fue más fácil aceptar la doctrina de los Chicago Boys de Hayek de un Estado empequeñecido para que la iniciativa de los empresarios se encargara del resto. Esta narrativa empezó a prender en la medida que nos integró al mundo y sus intercambios y todo parece indicar que, a la larga, nos convertimos en un país de clientes antes que de ciudadanos. Es decir, una sociedad en la que tu progreso depende solo de ti y no de un Estado que pode las injusticias; en donde si no progresas es porque no quieres, donde tu pobreza es tu problema, y en la que fuimos olvidando que volvíamos a reciclar injusticias de hace siglos: así como en Francia la riqueza pasó de los terratenientes de la Revolución Francesa a los industriales y financieros de la Belle Epoque, en Perú pasó de la oligarquía poscolonial a esa élite corporativa formal que asiste a CADE y a esa otra que se encargó de fundar universidades chicha. 

            Ya es un cliché decir que la pandemia ha demostrado nuestro error de no haber sido más cautos en ese viraje al hipercapitalismo que ahora sufrimos hasta en nuestro transporte plagado de combis. Para tonto consuelo nuestro, las consecuencias de este viraje también serían patentes en donde se encendieron sus antorchas: según el mismo libro de Picketty, a 30 años del fin de la Guerra Fría y del entusiasmo exacerbado por el neoliberalismo, el crecimiento del ingreso per cápita en Estados Unidos ha descendido a la mitad. Aquel optimismo republicano de Reagan de los 80 parece que no aterrizó bien: toda la infraestructura necesaria en salud, educación y conectividad para que los pobres accedieran a la clase media no se la llevaron los chinos ni los mexicanos, como proclama Trump: se la llevaron los más ricos.

            Porque, aunque parezca increíble, en este mundo que defiende Trump y que algunos memes ensalzan, los pobres pagan la misma tasa de impuestos que los billonarios. 
Es decir, es la historia de Haití trasladada a las personas.

            Si esto no es la mayor inmoralidad parida por la historia, no sé qué es.

73 Comentarios

  1. Elizabeth

    Muy bueno!

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    • Gustavo Rodríguez

      Muchas gracias, Elizabeth.

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      • Enrique Mejia

        Estimado Gustavo, y cómo no va a prender dicho discurso si es el único que propalan los medios, los políticos, las leyes, las instituciones, la idiosincrasia (el más vivo, la criollada); con el correspondiente terror a todo lo que significa cambio o un intento de probar un camino distinto?.
        El meme se eleva a la categoría de auto profecía…y se la termina creyendo más el pobre que el rico…

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        • Gustavo Rodríguez

          En efecto, Enrique, toda ideología necesita de medios de difusión y no es raro que los propietarios de los medios avalen el propietarismo.

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          • Gustavo Rodríguez

            Escarbando y escarbando en cualquier fortuna, no hay duda de que se puede llegar hasta alguna condición de arbitrariedad, sea de estructura o personificada.

        • Malena

          Tal cual…. Esto tiene que cambiar

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      • Fanni Muñoz

        Excelente

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      • Luis

        Fantástico. Felicitaciones!

        Responder
      • MARIA LUISA RODRIGUEZ VIVERO

        Excelente, este artículo debe calar en nuestros jóvenes para generar análisis y crítica.

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    • Alejandro Nina

      Todas las fortunas, absolutamente todas, sin producto de la exploración, tráfico y muerte de millones de personas.
      La honestidad va de la mano con la humildad y es la base para la generación de la pobreza. Así como la corrupción y lo ilícito es la base para ser millonario.
      Que no? No hay un millonario que pueda decir que su fortuna es producto del trabajo honesto. Ni uno hay.

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      • Miguel

        Todas, o sea ese el unico camino para obtener riqueza y por ende vivamos mejor en el socialismo? Creo que la descripcion historica que hace Gustavo es interesante pero no es homologable a nuestros tiempos.

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    • Miguel

      En el Peru la corrupción, ineficiente estado y pobre educación es el peor impuesto que hace que perdurare la pobreza

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    • Giuliana

      Claro y lúcido Gustavo.

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    • Sergio Mujica P

      La información y no leer nos tiene envueltos en este problema

      Responder
  2. Gabriela

    Excelente relato, que resume y ejemplifica la construcción de un discurso amplificado por quienes lo padecen (quien hace el meme y sus «compartidores»)

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    • Alexis

      Bravo!!! Qué capacidad de síntesis y con tantas referencias.

      Responder
      • Gustavo Rodríguez

        Gracias, Alexis, un abrazo.

        Responder
    • Gustavo Rodríguez

      Muy amable, Gabriela.

      Responder
      • Parwa

        El Estado es apenas mesa de parte del empresariado chicha que explota al pueblo.divide vencerás hacen pelear entre pobre con rollo de si uno es pobre es culpa de cerebro. Cuando maratón de la vida no tiene igual oportunidad, de partuda, política de estado donde está?

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  3. Manuel

    Cultivemos la solidaridad antes que el individualismo

    Responder
    • Gustavo Rodríguez

      Nos falta algo de eso, ojalá equilibremos individualidad con solidaridad.
      Muchas gracias.

      Responder
  4. José Miguel Lobatón

    Y mira que ese cuento no se consigno en la obra de Tamayo y Lombardi y otros.cuentos inmorales-…inmoral es un termino justo,a lo que se aprecia y apreciará me temo. Es evidente que un sector de la población tiene un interés compulsivo en mantener las cosas «como siempre»..y ello es intolerable.Un abrazo

    Responder
    • Gustavo Rodríguez

      José Miguel, muchas gracias.
      Ah, los Cuentos Inmorales…

      Responder
  5. Iván Maldonado

    El signo de los tiempos. En cada época la sociedad va construyendo visiones, reglas y normas para comprender y regir la realidad.
    Un error de visión histórica es juzgar el pasado con aquellas normas vigentes en el presente.
    Es como preguntarse porqué los senadores romanos no usaban polos y jeanes. O porqué hasta fines del siglo XIX se empleaba la flebotomía o sangría para “curar”, si hoy sabemos que es una práctica perniciosa.

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    • Gustavo Rodríguez

      Claro que sí.
      Por eso hay que revisar la historia con el contexto en mente.
      Un abrazote.

      Responder
  6. Federico Alponte-Wilson

    Según entiendo si un honrado mortal decide invertir toda su vida en estudiar y crear un imperio económico desde cero, será su tercera o cuarta generación quienes la disfruten plenamente …
    Buena sugerencia para desarrollo del tema económico de nuestro jugueteo don Hugo Ñopo.
    Gracias por el extracto de hoy Gustavo!

    Responder
    • Gustavo Rodríguez

      Gracias, Federico.
      Justo Hugo escribirá sobre cierto lado bueno que existe en la «desigualdad».
      Ya lo quiero leer, para complementar este artículo.

      Responder
  7. Gary Palomino

    Que se puede hacer en el Perú? Me gustaría saber tu punto de vista sobre que hacer en este país.
    Aquí en el Perú algunos pobres luchan por salir de la pobreza y los que lo hacen en su mayoría lo logra.
    Pero una gran mayoría se siente cómodo dónde está y es feliz con tener comida gratis y trabajan para la cerveza del fin de semana y si puede chupar gratis se sienten mejor aún.
    Que propones, me gustaría saberlo.

    Responder
    • Gustavo Rodríguez

      Gary, gracias por el comentario.
      Pero, ¿en qué datos te basas para decir que una gran mayoría de peruanos se siente cómoda como está?

      Responder
  8. Cesar Pajares

    Estimado, la realidad es que los pobres y la clase media pagan mas impuestos que los ricos, o billonarios en términos de % de sus ganancias.
    Estos privilegiados usan ofshores y otras argucias legales para evadir impuestos.
    Urge hacer una reforma tributaria que nivele la cancha, combatir con todo a los evasores, prohibir las ofshore, y meter a la carcel a los evasores. Reforzar la policía y la sunat.

    Responder
    • Gustavo Rodríguez

      Gracias, César, por tu complemento.

      Responder
  9. Ronald Harrison

    Muy bueno, Gustavo. Contundente.
    Saludos!

    Responder
    • Gustavo Rodríguez

      ¡Un gran abrazo!

      Responder
  10. danielito sacro

    1- Gracias por resumir un libro de 1248 paginas en una sola dosis!
    2- qué peligrosos son los memes, son como una posverdad sintética para flojos de lectura y pensamiento…

    Responder
    • Gustavo Rodríguez

      Jajaja, gracias Danielito.
      Un sacro abrazo.

      Responder
  11. Juan

    Excelente!!

    Responder
  12. Martha La Rosa Córmack

    ¡Genial! Nunca mejor explicado.
    Nada más que agregar ¡Gracias!

    Responder
    • Gustavo Rodríguez

      Gracias a ti, Martha.

      Responder
  13. Baldwin

    Interesante análisis de la tragedia de la sociedad humana. Los intereses de grupo de poder se anteponen a los valores de convivencia. Donde la desigualdad es legalizada, para sostener esa dinámica de convivencia. Los resultados los vemos no solo lo vemos como pais sino también en nuestros círculos de relaciones más próximos. Lo pandemia lo único que va conseguir para mal, es consolidar esos grandes grupos de poder, se están habiendo más ricos y por consiguiente la brecha será mayor. La tragedia histórica como sociedad como brillantemente lo sostiene Gustavo, va seguir más aún se va consolidar.

    Responder
    • Gustavo Rodríguez

      Baldwin, esperemos que tu profecía no se cumpla.
      Un abrazo.

      Responder
    • Manuel

      Leyendo desde Argentina, me siento Peruano….soy hijo de un chileno que llevo en la década del 40 con 17 años y cierto giro que daba el país en esa época le permitió, apenas sabiendo escribir y leyendo con dificultad, desarrollar un oficio y consolidar una familia de clase media. Pero murió joven, sin aportes jubilatorios ni dinero para costear una salud privada rápida y efectiva que le diera oportunidad de prolongar su vida y la calidad de la misma.
      Yo tenía 20 años y estaba iniciando la universidad pública que me permitió tener una profesión. Hoy podríamos decir que en la Argentina actual pertenezco a la «clase media alta», tengo casa propia, auto moderno y cada tanto invierto en algo o me voy de vacaciones. Me gusta creer que mis impuestos sirven para que haya cada vez más historias como la de mí familia. Pero también es cierto que los modelos de gestión implementados en Latinoamérica en busca de mayor equidad han adolecido de los mismos problemas de intereses personales o sectoriales como los tuvieron los 11 presidentes propietarios de esclavos de USA o el gobierno de Francia….por qué al fin y al cabo….los políticos ( aún los más revolucionarios), son humanos y por ende no pueden despojarse de sus miserias. En Argentina, como en el Perú, mucha gente piensa que al citroen le gusta ser citroen…más si reposta gratis….puede ser que a algún pequeño porcentaje si….y no estaría mal…lo que si es claro es que a algún sector de la política le conviene tener citroens que necesiten ser repostados, o que lo quieran…para manejar el voto, y así el poder. Disculpas por lo extenso y vaya un enorme abrazo Latinoamericano!

      Responder
      • Gustavo Rodríguez

        Otro abrazo, estimado Manuel, y muchas gracias por compartir esa historia de familia.

        Responder
  14. Ana Ibarra Pozada

    Excelente artículo, la desigualdad tiene causas sistémicas, en nuestro país le sumas el colonialismo que se evidencia en la vida cotidiana en frases como la de un candidato con relación a Ana Estrada «que se tire del balcón» algo así…cero empatía, un individualismo salvaje, como diría Zygmunt Bauman todo es líquido, se escurre, es descartable, los desperdicios humanos, ojalá de una vez por todas aprendamos que necesitamos del otro para establecer vínculos, compartimos una aldea global.

    Responder
    • Gustavo Rodríguez

      Muchas gracias, Ana.
      Un abrazo.

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      • Roberto Suarez

        Arreglar algunas desigualdades no pasa solamente por o subir la tasa de impuestos a los más ricos ,que son el1% o bajar la tasa a los más pobres.
        Es hacer que los pobres pasen a una clase media de cualquier nivel y que todos paguemos impuestos.
        Pero que nación seremos si no invertimos en educación? Seremos más mulas y menos 40 acres

        Responder
        • Gustavo Rodríguez

          De acuerdo, Roberto.
          Un abrazo.

          Responder
  15. ALDO GAUDENCIO VILLACORTA FLORES

    Felicitaciones!!
    Tremenda reflexión con evidencias históricas.

    Responder
    • Gustavo Rodríguez

      Muchísimas gracias, Aldo.
      Un abrazo.

      Responder
  16. Christian Navarro

    Qué difícil Gustavo encontrar el equilibrio en nuestra sociedad. Ambos, privados y sector público deben hacer bien su trabajo, pero lo que comentas nos da trabajo para rato, de uno y otro lado.

    Responder
    • Gustavo Rodríguez

      En efecto, Christian.
      Ponderación para que cada sector ponga lo suyo.
      Gracias por comentar.

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    • Nilo

      Gustavo, ante todo esto, No somos nosotros mismos los cómplices de ni ingresar a la política.por ejemplo una nutricionista o un cocinero que ingrese al midis o a las municipalidades y vea comedores populares, ecologistas que entren a cer parque y jardines. Acabar con las combis y traer buses chinos eléctricos de gobierno a gobierno?
      Personas honestas, que aman a su país. No hay el partido adecuado, me voy a quemar, tengo que votar en bloque. Que es?

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  17. Marta Aliaga

    Y en ese mismo pago que los millonarios, se esconde el hecho de negar a los pobres el acceso a la salud sexual y reproductiva, con lo que se les impulsa a tener los hijos que no pueden mantener y que hace girar la rueda de la pobreza hacia abajo, más abajo cada vez.

    Responder
    • Gustavo Rodríguez

      En efecto, es una cadena perversa en la que los eslabones iniciales se pierden de vista.
      Muchas gracias, Marta.

      Responder
  18. Marco López

    No entiendo, cómo puedes decir que los ricos pagan menos impuestos en Perú? Si solamente el 25 del Perú es formal. el otro 75% de la P.E.A es informal. Ese 25% es pobre?

    Si el 30% de 10 es menor al 30% de 100. Lindo relato «sentimentalista» pero como siempre la izquierda choca con la data dura. Aquí esta el enlace de la evolución del PPA de USA, ni siquiera te hablo del PER CAPITA: https://datos.bancomundial.org/indicator/NY.GDP.PCAP.PP.CD?locations=US

    Responder
    • Gustavo Rodríguez

      No he mencionado al Perú en ese campo, pero no es necesario que recurra a los impuestos para demostrar que en Perú los pobres están más «gravados» que los ricos en el esquema general: un ciudadano del arenal de Ventanilla paga mucho más por agua potable (camión cisterna) que un ciudadano acomodado de San Isidro.

      Si me pide data, aquí se la doy para todo lo expuesto:
      http://piketty.pse.ens.fr/fr/ideology

      Responder
      • Gustavo Rodríguez

        Otro ejemplo de «impuesto» extraoficial adicional que pagan los pobres en Perú se nota en el transporte público: al haber abdicado el Estado de su lugar, el actual sistema gestionado por privados le resta más horas de su día a ellos que a quienes sí tienen su propio auto.
        Perder 4 o 5 horas de tu día en una combi es el peor «tributo» que se le puede pedir a alguien en nombre de un capitalismo salvaje.

        Responder
    • Javier Olivera

      “Informales” claro que pagan impuestos: pagan IGV sobre lo que consumen. El asunto es que hay exoneraciones e inafectaciones que benefician a los más ricos como por ejemplo que los seguros de vida no paguen IGV, exoneraciones a sectores como el agro exportador, etc. Y están también la mala infraestructura pública y pocos bienes públicos, que perjudican más a los más pobres (como el ejemplo del transporte público)

      Responder
      • Gustavo Rodríguez

        Gracias, Javier, por el complemento.

        Responder
  19. Efrain Flores

    Sólo me queda ponerme de pie y aplaudir, felicitaciones.

    Responder
    • Gustavo Rodríguez

      Muy generoso, Efraín.
      Un abrazo.

      Responder
  20. Aramis López

    Excelente columna sobre el neoliberalismo como ideología del individualismo. Ejemplo de ello sobra en esta pandemia donde se apela al #NoSeamosCómplices de Vizcarra al #JuntosNosCuidamos, solo un cambio discursivo pero no estructural.

    Responder
    • Gustavo Rodríguez

      De acuerdo Aramis.
      Un abrazo y muchas gracias.

      Responder
  21. José López

    Pero el egoísmo no es privativo de los explotadores. Todos quieren jugar su huachito capitalista. He visto tantos casos de humildes trabajadores que, ante la ocasión, se vuelven más vampiros que sus patrones.

    Responder
    • Gustavo Rodríguez

      En efecto.
      El individualismo creador de riqueza no es malo en sí, lo malo es su perversión social.

      Responder
  22. Jose Luis Salomón

    Aquí un artículo imprescindible que secunda la idea:
    https://www.ciperchile.cl/2018/07/17/como-la-elite-nos-hace-creer-que-triunfa-porque-es-inteligente-y-trabajadora/

    Y dejo otra que me ronda la cabeza: cuando las familias peruanas de origen europeo repiten la narrativa de que sus abuelos llegaron a America tras la Guerra “con una mano delante y otra atrás” y que gracias a su gran esfuerzo (e inteligencia, faltaba más) hicieron fortuna, olvidan que su origen humilde en Europa (esos pobres de la Belle Epoque) confirma la tesis de Gustavo, de que solo el mudarse a un entorno donde podían valerse de otra desigualdad, la raza, les sirvió para romper con la cadena de pobreza a la que estaban condenados en Europa.
    Ese bicentenario que está a punto de celebrarse solo mudó la “Agencia Tributaria” Del Paso del Prado madrileño al Paseo Colón limeño. Las estructuras segregacionistas no las tocó ni con la proclama de Castilla.

    Responder
    • Gustavo Rodríguez

      José Luis, muchas gracias por el enlace y ese razonamiento alusivo a la migración europea.
      Me dejas pensando.
      Un abrazo.

      Responder
  23. María Amelia

    Gracias por esa irrebatible frase final Gustavo: la explotación del hombre por el hombre (ser humano), de la que la esclavitud no es la única expresión, es la mayor inmoralidad parida por la historia.

    Responder
    • Gustavo Rodríguez

      Gracias, María Amelia, por tu comentario.
      ¡Seguiremos!

      Responder
  24. Alejandro Alvarez de Rivero

    Sr. Gustavo Rodriguez su análisis es interesante y desalentador para los que queremos mejorar nuestra condición de vida; osea, todos los peruanos.
    La corrupción de los últimos 5 gobiernos hasta el de Vizcarra es de lo más desalentador porque nos demuestra que de una u otra manera los que ostentan el poder lo utilizan en beneficio propio y no les importa la comunidad.
    ¿Que sugiere usted?
    Gracias

    Responder
  25. CIEZA MORA, JAIRO NAPOLEON

    Muy interesante y sobre todo informado. Un abrazo

    Responder
    • Gustavo Rodríguez

      Otro abrazo, querido Jairo.
      Muchas gracias.

      Responder
  26. Leonardo

    Hola Gustavo, en el Perú y en muchos países, las rentas pasivas provenientes del capital tienen una tasa bastante menor que las tasas de Impuesto a la Renta que se aplica sobre las rentas del trabajo; Bill Gates reconoció en un artículo que paga ahora menos impuestos como accionista que antes cuando además era trabajador; esto es algo que debe evaluarse y debería considerarse tratar de acercar más la tributación sobre las rentas del capital a la tributación a las rentas del trabajo. Muy bueno el artículo! Saludos!

    Responder
    • Gustavo Rodríguez

      Muchas gracias por el complemento, Leonardo.

      Responder

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Gustavo Rodríguez

Es escritor y comunicador. Ha publicado, entre otras, las novelas La furia de Aquiles, La risa de tu madre (finalista del Premio Herralde), La semana tiene siete mujeres (finalista del Planeta-Casamérica) y Madrugada; y libros infantiles que se leen en las escuelas.
 Su libro Traducciones peruanas reúne gran parte de sus artículos en el diario El Comercio. Como comunicador ha ganado más de cien premios a la creatividad.